domingo, enero 14, 2007

CONFLICTOS INFANTILES 1

Desde niña he creido en la magia, es algo que me ha acompañado toda la vida. Siempre me imainaba que dos duendecillos vivian dentro de mi y me ordenaban hacer pruebas que yo debia superar, las que por suerte siempre,casi siempre superaba. Las pruebas consisitan en llegar a mi casa desde la tienda de la señora Manuela sin pisar las rayas de la acera, o arrastrar mi dedo por toda la pared de toda la manzana de mi casa sin levantar el dedo. Imaginate como se quedaba ese dedo!. Pero cuando llegaba a mi casa por muy ensangrentado que tubiera ese dedo, ningun problema, para mi madre no pasaba nada todo eran nervios, asi que como no me preguntaba porque lo habia hecho, no tenia la necesidad de explicarle toda la historia de los duendecillos. Una vez los duendecillos me obligaron a llegar hasta el puente que separaba mi barrio del resto del mundo, y yo obecedi, pero cuando llegue al paso cebra tube un conflicto de intereses: 1. Los duendes ordenaban seguir, 2. Mi madre no me dejaba cruzar la calle sola, ( bueno podia elegir, entre cruzar yo la calle sola o que mi madre me cruzara la cara, mi madre siempre de daba la opcion de elegir). Asi que aquella vez me volvi para casa sin poder cumplir las ordenes de mis duendecillos. Por cierto estubieron dias y dias sin hablarme.
Un dia no se cuando desaparecieron, ya no estaban, y me quede con una sensacion como de vacio, creo que fue ahi cuando mi etapa infantil se acabo para entrar en la etapa siguiente de la vida, BIENVENIDA ADOLESCENCIA!. Bueno duendecillos alla donde esteis un beso, de la que fue vuestra esclava por años, espero que el tiempo os haya tratado mejor a Rocky Balboa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues yo sé de buena tinta que los duendecillos te abandonaron, pero no sin antes dejarte algo para que te acordaras de todos esos buenos ratos que ellos pasaron: esa tos crónica que tienes no es lo que tú te imaginabas.
Los duendecillos dejan regalos. Unas veces gustan y otras no.